
La vida de Mary Haines (Meg Ryan) es aparentemente perfecta: una preciosa casa en Connecticut, una maravillosa hija de 12 años, un marido con éxito en Wall Street, un trabajo como diseñadora en la compañía de moda de su padre. Una de las cosas con las que Mary siempre podrá contar es con la compañía de sus amigas, Pero todo está a punto de cambiar para estas viejas amigas. Los problemas empiezan cuando Sylvie, en el Salón de Belleza, se entera de que una de las dependientas de la sección de perfumería llamada Crystal Allen (Eva Mendes) está teniendo una aventura con un exitoso hombre de negocios: Stephen Haines, esposo de su amiga Mary.